lunes, 30 de marzo de 2009

Traslado aquí mis muebles.
Para cuando me dé a vena y cierre el convento por agotamiento vital.
Empiezo.

Marzo de 2008:


27 marzo
No quería despedirme a la torera
Estos días he perdido a alguien muy importante.
Se me ha escapado por una de las grietas que tenía en mi corazón. Un corazón al que me limité a poner tiritas cuando me lo rompieron la última vez.
Ahora tengo que rehacerlo y recomponerlo totalmente para poder entregarlo la próxima vez sin reservas ni miedo. Y para ello tengo que cuidar a Martita, a ésa que veis los que me veis en el mess y os asomáis a mi perfil. Hacer que duerma más, que fume menos, que vuelva a confiar y recuperar la ilusión por todo, como era antes. Retomar las oposiciones para agente de tráfico (me tengo que volver a examinar, porque llegaba a confundir todas las señales)...
Sé que él ya está bien, llegó a buen puerto.
Y a mí me queda mucho trabajo por delante.
Os veré pronto.
Marta volverá como una reina (lo que siempre ha sido) con toda la fuerza que siempre tuvo y con ganas de haceros felices.
Besos.
Hasta pronto.

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