miércoles, 11 de febrero de 2009

Me siento un poco tonta viniendo aquí, como escondida.
Pero cerré el patio y casi me siento mejor.
El comosellame viene conmigo y allí lo estaban contaminando. Quizá sea una lección que tenga que aprender: la tolerancia, pero no. No soy tolerante.
Al menos no con mis cosas.
Tolerancia la entiendo como aceptar que el otro es un ceporro y debo ser lo suficientemente "buena" como para no cargármelo y dejarlo vivir (versión burra).
No creo que yo deba tolerar a nadie. O le quiero o me importa, o no me interesa, no hay término medio. Y si no me interesa, quiero que lo sepa.
Y cuando no se me entienden las sutilezas, salgo por peteneras. Nunca me ha gustado coger a nadie por el cuello y mandarle a la mierda. Todos tenemos nuestro corazoncito.
Ahora que la mayoría está empeñado en hacerme creer que San Valentín es la fiesta del Amor universal sí que vengo a esconderme para que nadie me vea.
Es mentira.
Es la fiesta de los enamorados, de los arrejuntados o casados (hipotecaria, civil o canónicamente) donde unos no saben como decir que quieren al otro si no es con algo comprado, otros lavan sus culpas y para otros es una excusa triste para intentar recobrar algo que ni recuerdan porque su corazón ya no se estremece con los besos.
Sí habrá algún alma cándida y bendita que lo celebre con todo su romanticismo predeterminado por corazoncitos rojos, lacitos rojos, bombones y cava o champán francés. Si son felices ... allá ellos.
Pero hay más gente sola que nunca. Y nunca como ahora ese deseo de consolarse pensando que es el día del amor de todos para todos.
Pues no.
El día del amor de todos para todos es hoy. Y mañana. Y al otro...
Empezaré celebrando San Yo. Quizá cuando me quiera tanto tanto tanto, lo que acabo de empezar (mejor dicho, retomar) triunfe.

Me importo. Me importas.

martes, 3 de febrero de 2009

Héroes

En días como hoy creo que ser un héroe sacrificado es ser gilipollas o actuar por miedo.
Sacrificar un nuestro ahora por un su (de ellos) ahora.
Es una cuestión de principios, de finales y de yo qué sé.
Imbécil que es una.
Sin embargo creo que no viviría feliz rompiendo su ahora.
Si es para mí volverá sin ataduras.
Si fuera o fuese para mí ....