Me siento un poco tonta viniendo aquí, como escondida.
Pero cerré el patio y casi me siento mejor.
El comosellame viene conmigo y allí lo estaban contaminando. Quizá sea una lección que tenga que aprender: la tolerancia, pero no. No soy tolerante.
Al menos no con mis cosas.
Tolerancia la entiendo como aceptar que el otro es un ceporro y debo ser lo suficientemente "buena" como para no cargármelo y dejarlo vivir (versión burra).
No creo que yo deba tolerar a nadie. O le quiero o me importa, o no me interesa, no hay término medio. Y si no me interesa, quiero que lo sepa.
Y cuando no se me entienden las sutilezas, salgo por peteneras. Nunca me ha gustado coger a nadie por el cuello y mandarle a la mierda. Todos tenemos nuestro corazoncito.
Ahora que la mayoría está empeñado en hacerme creer que San Valentín es la fiesta del Amor universal sí que vengo a esconderme para que nadie me vea.
Es mentira.
Es la fiesta de los enamorados, de los arrejuntados o casados (hipotecaria, civil o canónicamente) donde unos no saben como decir que quieren al otro si no es con algo comprado, otros lavan sus culpas y para otros es una excusa triste para intentar recobrar algo que ni recuerdan porque su corazón ya no se estremece con los besos.
Sí habrá algún alma cándida y bendita que lo celebre con todo su romanticismo predeterminado por corazoncitos rojos, lacitos rojos, bombones y cava o champán francés. Si son felices ... allá ellos.
Pero hay más gente sola que nunca. Y nunca como ahora ese deseo de consolarse pensando que es el día del amor de todos para todos.
Pues no.
El día del amor de todos para todos es hoy. Y mañana. Y al otro...
Empezaré celebrando San Yo. Quizá cuando me quiera tanto tanto tanto, lo que acabo de empezar (mejor dicho, retomar) triunfe.
Me importo. Me importas.
miércoles, 11 de febrero de 2009
martes, 3 de febrero de 2009
Héroes
En días como hoy creo que ser un héroe sacrificado es ser gilipollas o actuar por miedo.
Sacrificar un nuestro ahora por un su (de ellos) ahora.
Es una cuestión de principios, de finales y de yo qué sé.
Imbécil que es una.
Sin embargo creo que no viviría feliz rompiendo su ahora.
Si es para mí volverá sin ataduras.
Si fuera o fuese para mí ....
Sacrificar un nuestro ahora por un su (de ellos) ahora.
Es una cuestión de principios, de finales y de yo qué sé.
Imbécil que es una.
Sin embargo creo que no viviría feliz rompiendo su ahora.
Si es para mí volverá sin ataduras.
Si fuera o fuese para mí ....
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