Cupido no es un pájaro borracho, ni está loco.
La próxima vez que te cruces en mi camino te cogeré ambos lado de la cara, te obligaré a mirarme a los ojos y te besaré en la boca hasta que pierdas el conocimiento, y esta vez no. No te dejaré ir.
martes, 19 de mayo de 2009
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